¿Ven esas puertas que conducen a la terraza? ¡Ábranlas y dejen que la brisa fresca les acaricie el rostro! ¡El paraíso está a sus pies! Pero eso no es todo, amigos míos…
¿Ven esas puertas que conducen a la terraza? ¡Ábranlas y dejen que la brisa fresca les acaricie el rostro! ¡El paraíso está a sus pies! Pero…